
Días sin sol, noches sin luna, el viento no sopla, el día esta muerto, la gente transita las horas siguen su curso las luces de la cuidad parpadean, entre la penumbra de mis pensamientos se descubre una verdad, transitan sobre ella la aceptación, caen las mascaras, de personas que nunca contemple, los cambios son duros no los puedo controlar, invaden mi cuerpo allanan mis pensamientos, las palabras se formulan sin razonar, entre esta oscuridad aparece una luz su destello son las personas del pasado, las siempre omnipresentes, las que surgieron, la que me permitió experimentar una fuerza que nunca contemple a pesar de mi edad, el miedo no me deja respirar la lluvia cae sobre las montañas de mi piel, se siente en los poros y el alma.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario